El VIH es un virus especialmente difícil de tratar. No tiene una cura conocida y todos los intentos por encontrar una no han sido del todo exitosos. Lo que de verdad se necesita es un un anticuerpo viable que ataje al virus y lo inmovilice, y parece que un equipo de los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU, ahora sí encontró uno con estas características.

Los anticuerpos son productos del sistema inmunológico que, en términos generales, están diseñados para entrar en patógenos específicos, como los virus, con el fin de acorralarlos para que dejen de funcionar. Al estar inmovilizados, las células blancas de la sangre (leucocitos) los pueden destruir.

Se piensa en un anticuerpo como una “llave” que calza con una “cerradura” viral específica, conocida como antígeno. El VIH, sin embargo, es un virus tan efectivo y elusivo, que incluso aunque nuestro cuerpo produzca anticuerpos para atacarlo, éstos son incapaces de vencerlo.

Un estudio de 2009 encontró que esto ocurría porque nuestros anticuerpos no se estiran lo suficiente como para doblarse alrededor de todo el virus y adherirse a él por todos lados. En este caso la llave no entra en la cerradura.

Un equipo internacional de investigadores, que publicaron su trabajo en la revista Immunity, encontró un anticuerpo que podría cambiar esto. Al usarlo en varias muestras de VIH activo, logró neutralizarlas completamente en un 98% de las veces.

De hecho, el anticuerpo también ataca a 16 de 20 cepas de VIH que son resistentes a otros anticuerpos similares. Si se aísla y se replica, hay una verdadera posibilidad de que el N6 (como se llama el anticuerpo) pueda ser usado para tratar a personas con el virus y eventualmente reemplazar a la terapia retroviral.

La actual terapia es efectiva, pero para algunas personas tiene efectos colaterales desafortunados. Otra desventaja es que los medicamentos deben tomarse diariamente, mientras que un tratamiento con el anticuerpo podría requerir sólo unas pocas dosis al año.

Pero aún no se sabe si el nuevo hallazgo será efectivo. N6 actúa solamente en muestras activas de VIH y no parece reducir las reservas latentes en el cuerpo humano. Es por eso que por el momento no se lo puede considerar la cura para el virus.

Pero hay una posibilidad de que, a través de pruebas en humanos, se logre desarrollar una vacuna efectiva contra el VIH. Todavía falta mucho por investigar, pero este avance es algo esperanzador.

Fuente, IFLS